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“Estar en servicio es una herramienta que me dieron los jesuitas”: Mariana Jiménez

Egresada de Ingeniería Civil, ha dedicado el último año y medio de su vida a trabajar como voluntaria en la reconstrucción de Takure, una pequeña comunidad en Nepal

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Jiménez hace labor como voluntaria en Nepal. Fotos: Jonathan H. Lee / consciousimpact.org
Jiménez hace labor como voluntaria en Nepal. Fotos: Jonathan H. Lee / consciousimpact.org

Antes de las seis de la mañana, Mariana Jiménez Moreno ya está de pie: le espera una jornada en la que estará al frente de un equipo de trabajadores que dedicarán ocho horas a hacer ladrillos de tierra compactada (Compressed Stabilised Earth Block), mismos que se destinarán a la construcción de casas, principalmente. Egresada de Ingeniería Civil del ITESO, aprendió esta técnica sustentable en India y vive, desde hace año y medio, en un tipi (tienda tradicional de los indios americanos), comiendo lo que ella y otros voluntarios cultivan en Takure, una comunidad en Nepal tan pequeña que no aparece en los mapas pero que fue afectada por el sismo de abril de 2015.

“Cuando pasa un terremoto todo el mundo está pendiente, pero año y medio después nadie se acuerda y la gente sigue viendo las consecuencias de la destrucción”, señala.

Mariana tenía claro que, tras egresar de Ingeniería Civil en diciembre de 2014, buscaría trabajar como voluntaria. Después del sismo que dejó más de 600 mil casas destruidas, buscó opciones sustentables para la reconstrucción de Nepal y encontró la asociación civil Conscious Impact, a la que llegó como voluntaria en septiembre y encontró que tenían la máquina sobre la que ella acababa de certificarse. Buscó luego un voluntariado en India, para capacitarse en una técnica de construcción sustentable en el Auroville EarthInstitute, institución que cuenta con el aval de la Unesco.

“Me gusta estar en servicio, es una herramienta que me dieron los jesuitas”, comenta al recordar que en el Instituto de Ciencias estuvo en una experiencia rural y luego, ya en el ITESO, trabajó durante un verano en una comunidad de Nayarit en el Proyecto de Aplicación Profesional Inserción en Comunidades en Extrema Pobreza, con el padre José Martín del Campo, sj, dentro del que trabajó para la organización Hábitat para la Humanidad en Las Varas, Nayarit.

“Cuando vine aquí [a Nepal], me hizo clic: es lo que quiero hacer”, dice, y añade que llegó a Conscious Impact para ser voluntaria por tres o seis meses. Año y medio después, su plan es trabajar en el periodo en que el temporal de lluvia los obliga a parar con la reconstrucción, a fin de seguir costeando su estancia como voluntaria. “Venía muy abierta a ser voluntaria un mes, tres meses, seis meses, a ver qué pasaba. Pero compraron la máquina y no tenían a nadie que la operara; llegué yo y caí como anillo al dedo. A mí también me pareció fenomenal y me quedé a ser parte del comité del proyecto”.

Mariana ingresó a Ingeniería Civil con la idea de trabajar con materiales alternativos y fue una de las dos mujeres que egresaron de la carrera en 2014. Ahora es la encargada de la producción de ladrillos de tierra compactada, al frente de un equipo de diez nepalíes, a quienes ya considera parte de su familia. Recién en enero contrataron a seis mujeres más.

Mariana Jiménez

Lenta y complicada reconstrucción

Conscious Impact nació después del sismo y la primera intención en Takure era reconstruir las escuelas, pero la comunidad les pidió apoyo en la reconstrucción de sus casas.

“Hay un área de producción en la que hemos hecho más de 70 mil ladrillos”. La cifra la dio Marina en diciembre, vía Skype, un día en el que se trasladó a Katmandú, la capital de Nepal, porque una organización que trabaja en otro estado del país les pidió que les enseñaran la técnica para reconstruir.

Si su viaje de Takure a Katmandú coincide con los programas de voluntariado que tiene la organización, el trayecto se hace en una van que rentan y lleva entre cuatro y cinco horas, dependiendo del tránsito y de la ruta. “Yo, que voy y vengo, me traslado en camión público. En Nepal todo es montaña, en las carreteras no hay pavimento y en temporada de lluvia es peligroso por los deslaves. Es una de las razones por las que en verano se cierra el campamento”.

Mariana comenta que a la comunidad no le ha resultado fácil entender que la organización tiene un plan a largo plazo. Es decir, Conscious Impact da empleo a miembros de la comunidad para que aprendan la técnica y, eventualmente, cuando se concluya el proyecto, puedan seguir teniendo un ingreso. “Están acostumbrados a que la gente venga y les regale dinero o les dé cosas; entonces, ahorita lo más complicado es tratar de ayudar a la comunidad, [si bien] no de manera directa, como lo hacen Hábitat por la Comunidad o la ONU”.

Aunque el gobierno de Nepal está dando apoyo económico a las familias para reconstruir sus viviendas, lo cierto es que en un terreno viven, por ejemplo, hasta tres familias, de las cuales sólo una recibirá financiamiento. Con el primer recurso económico que reciben deben construir los cimientos, siguiendo  las reglas establecidas por el gobierno en cuanto a medidas, uso de materiales, etcétera. “El ingeniero va a revisar que lo estén haciendo bien y, después de que autoricen que lo están haciendo bien, les dan el segundo pago, creo que de dos mil dólares, y eso es todo lo que el gobierno les va a dar. Las familias pueden solicitar otros tres mil dólares, pero ya es un préstamo que deberán pagar”. El problema es que Takure es una comunidad de agricultores, cuyo ingreso es mínimo. “En las comunidades de alrededor, que tienen otros negocios, empiezas a ver que comienza a entrar arena y cemento; pero de nuestra comunidad de 250 casas, apenas una se está empezando a reconstruir; en las demás, mucha gente empezó a reconstruir con lo que se le cayó. Eso significa que si llega otro temblor se les va a volver a caer la casa, pero la gente está desesperada”. En invierno los animales duermen dentro de las casas, narra Mariana, y añade que “ya viene el segundo [invierno] y la gente quiere empezar a construir, pero no saben cómo, no todos tienen la capacidad, por eso estamos aquí”.

Conscious Impact tiene programas de voluntariado a lo largo del año a los que es posible inscribirse. También es posible apoyar la campaña #BricksForNepal, con la que buscan financiar el salario de 25 mujeres que serán contratadas por la organización para la reconstrucción de la comunidad rural. m.

 

Para saber más

:: Conscious Impact

* En la web: consciousimpact.org

* En Facebook: ConsciousImpact

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