Volver al inicio

Pronósticos, augurios y fronteras

El trabajo tecnocientífico tiene sus limitaciones, sus derrotas ante lo imprevisible. Aun así, a los investigadores les interesa mucho cierta zona de la ciencia: los límites entre el presente y el futuro factible

Enviar por e-mailEnviar por e-mail
Antetitulos: 

Anticipar el porvenir, dice el fisiólogo Marcelino Cereijido, nos ofrece una recompensa invaluable: no repetir errores fatales. Comprender el universo que habitamos, es decir, evaluar, escoger, representar, nos permite hacer pronósticos: “Un ser humano es tanto más exitoso cuanto mayor es el número de variables que puede manejar, cuanto más aptos son sus modelos teóricos y cuanto más larga es su ‘flecha temporal’, porque la cantidad de futuro que puede tener en cuenta se incrementa. Por eso fueron seleccionados los organismos con flechas temporales cada vez más largas”.

 

Imaginación y futuro

Esa capacidad humana se verifica en un lúdico ejercicio que, durante los primeros años del siglo XX, llevaron a cabo Jean-Marc Côté y otros artistas, al fijar en una serie de ilustraciones —impresas en cajetillas de cigarros y en tarjetas postales que se ofrecieron a los visitantes de la Exposición Mundial parisina— cómo sería Francia en el lejanísimo año 2000: las habitaciones se calentarían con chimeneas alimentadas por pequeñas muestras de radio, la correspondencia sería entregada por carteros encaramados en máquinas voladoras y en las escuelas los lectores serían reemplazados por personas enchufadas a unos auriculares. Sin embargo, no advirtieron la invención de los ahora omnipresentes láseres, el surgimiento de la genética o esa curiosidad sin la cual hoy es impensable la vida cotidiana: internet.

 

Una frontera siempre móvil

Y es que el trabajo tecnocientífico tiene sus limitaciones, sus dosis de azar, sus derrotas ante lo imprevisible. Aun así, a los investigadores les interesa mucho cierta zona de la ciencia íntimamente ligada con el futuro: los límites entre el presente y el futuro factible, la llamada “ciencia de frontera” que se ocupa tanto de las más rabiosas innovaciones en el conocimiento como de los cruces entre disciplinas científicas. Es decir, la imaginación —que no fantasía— del futuro.

Es probable que en los años que vendrán se profundice en la búsqueda de vida extraterrestre, que se establezca una teoría para unificar las ciencias genéticas con las neurociencias; que la influencia de los productos biónicos y de las impresoras en tres dimensiones sea determinante para nuestra salud y bienestar o que la nanotecnología transforme radicalmente todos los objetos que nos rodean, desde los equipos electrónicos hasta nuestra ropa de todos los días.

Por lo pronto brindemos, pues, como sugiere el poeta y físico matemático Nicanor Parra: “Yo levanto mi copa / Por ese día que no llega nunca / Pero que es lo único / De lo que realmente disponemos...”. m.

 

Para saber más

:: La ignorancia debida, de Marcelino Cereijido y Laura Reinking (Libros del Zorzal, 2005).

:: Ilustraciones de Jean-Marc Côté y otros artistas imaginando cómo sería Francia en el año 2000.

:: Artículo en la revista Science acerca de la predicción del futuro impacto de la ciencia (en inglés).

  • Más reciente
  • Más popular
Ilustración: Yazz
Te presentamos el número especial de MAGIS cuyos propósitos...
Jueves, Octubre 5, 2017 - 13:10
Salir a pasear en bicicleta. Eso es lo que María Salguero hace...
Lunes, Agosto 7, 2017 - 14:19
Kumamoto en una actividad con habitantes de su distrito. Foto: kumamoto.com
Parecía una reunión de viejos conocidos: la pequeña oficina pronto se...
Martes, Agosto 1, 2017 - 00:30
El reto permanente del ITESO es buscar la mejora continua. Foto: Carlos Díaz Corona
El ITESO es una universidad que está naciendo, y su 60 aniversario...
Martes, Agosto 1, 2017 - 00:30

sígueme
  • RSS
  • Twitter
  • Facebook
  • Linkedin
  • Flickr
 

issuu.com

Publicidad

Web Diana Martin