Collage
(Crónica, ¿Qué día?)
1. Durante este extraño fin de semana, mi bandeja de correos se saturó (casi) de los más variados mensajes. Hubo muestras de preocupación, de angustia, cadenas de chistes, reflexiones, peticiones y demás. De entre el conjunto de cosas que pude revisar (estamos en cierre de semestre escolar, ese es un factor que añade tensión a la tensa situación), me encantó esta recreación de El Grito de Edvard Munch (1893), que recibí de mi amiga Esperanza y que se ha convertido en un emblema de la angustia y la desesperación del hombre (en genérico) moderno y ha sido utilizado repetidamente, justo por su potencia para expresar la paradoja de la modernidad, que trataré de expresar esquemáticamente: conquista absoluta de la autonomía (liberada del yugo de las creencias mágicas), frente a la soledad y los riesgos derivados del progreso moderno. Muy a tono con “El sueño de la razón, produce monstruos” de Goya, un aguafuerte de 1799 y que he usado a lo largo de estos diez años de investigar los miedos como imagen para evidenciar las “trampas” de la racionalidad y colocar como un eje de análisis fundamental la centralidad de la historia en nuestra comprensión del mundo.
Aunque esta intervención al grito, anónima, hasta ahora, es realmente genial, abusa de algunos elementos. Creo innecesarios los mocos en el cerdo que emula al andrógino de Munch. Ya me dirán.
2. Estoy en absoluta sintonía con “Dorix” y Alejandro, que colocan en sus comentarios asuntos nodales para tratar de generar un mínimo de intelección a los tiempos que corren: volver sobre la literatura, el arte, el cine, no es solamente un ejercicio preciosista en tiempos en que no sobra el optimismo colectivo. A lo largo de mis caminos por los laberintos del miedo (miedos, en plural, mejor), he intentado analizar los escenarios tanto apocalípticos como postapocalípticpos. He escrito varios análisis y ensayos sobre estos escenarios y les juro, que siempre imaginé que el epicentro de las catástrofes estarían en lugares como Nueva York, no en esta ciudad que hoy se convierte en el epicentro del re-brote, del silencio, de los miedos gaseosos y al mismo tiempo, de la necesidad de recuperar la normalidad. Recibo correo intenso del colega Alejandro Grimson, de Argentina sobre sus reflexiones en torno al “barbijo” (así le dicen allá al tapabocas) y quedo enmudecida de su capacidad. Lo recibo minutos antes de leer a Nájera y a Dorix y veo la sintonía. Quedo maravillada de la “episteme” (no se asusten) foucaultiana, esa red de saberes y sentires que nos vuelven contemporáneos y me surge una idea: ¿qué tal que invito a mis amigos académicos, comunicólogos, antropólogos, sociólogos, periodistas, musicólogos, estetas (no es albur), historiadores, etc., a echarse “un palomazo” en este blog?, es gente muy chida y muy pensante…y de muchos lados del mundo…se aceptan opiniones…ya invité a algunos…pero faltan voces de apoyo…¿cómo va a ser posible que blog del falso debate argenmex, tenga 46 comentarios y nosotros, no superemos los 12 en cada entrada? Anímense… acá andamos, a campo abierto.
3. Declaro instaurado hoy, día fulano de la crónica (la angustia de todo las secuelas de esta epidemia están aquí y hay tanto por resolver que no acabo de hacer “check” a la agenda desbordada) la elaboración colectiva del DICCIONARIO EPIDEMIOLÓGICO PARA TIEMPOS DE EMERGENCIA…Una especie de wikipedia acorde con los tiempos.
Aquí una propuesta de entrada:
S
Sanitarización: dícese del proceso que en el siglo XXI, transformó todas las formas de socialidad conocida y colocó a México en el centro de los rechazos globalizados .
Otra, que le debemos a Cristina Castellano que escribió desde Paris (y de quien copio, con su autorización, su propia crónica en un comentario a este posteo)
F
Frontera Bucal: alude a la distancia establecida a partir del contagio posible y probable de un virus de procedencia extraña…
En fin son sugerencias, para armar un ejercicio colectivo, si nos sale bien, hasta podemos proponerlo a publicación. Espero sus revires
Postescriptum: Varios (iba a decir muchos, pero me ganó la proporción), están pidiendo certificación de la existencia de Aliah, mi comadre-cómplice-bruja-agorera-nieta-maravilloso ser-, entonces, va como evidencia, una fotito que intenta mostrar la existencia real del personaje que “motoriza” mis reflexiones.
Saludos y nos vemos mañana, espero sus entradas para nuestro diccionario colectivo


